SoFi Technologies es un grupo estadounidense de servicios financieros y tecnologías bancarias con sede en San Francisco. Disponible en sofi.com y a través de su aplicación móvil, su oferta reúne crédito, cuentas bancarias, ahorro e inversión. Su particularidad radica en un doble posicionamiento: atender directamente a los particulares y proporcionar herramientas técnicas a otras empresas. Esta combinación lo sitúa en la confluencia de la banca minorista, las fintech y las infraestructuras de pago.
De la refinanciación estudiantil a la licencia bancaria
Fundada en 2011, SoFi, contracción de Social Finance, se desarrolla inicialmente en torno a la financiación y refinanciación de estudios superiores. Su modelo original se apoya en los vínculos entre antiguos alumnos y estudiantes, antes de evolucionar hacia una actividad crediticia más convencional. La empresa se dirige especialmente a titulados con perspectivas de ingresos favorables, a quienes ofrece reorganizar su deuda estudiantil.
Bajo la dirección de Anthony Noto, nombrado consejero delegado en 2018, SoFi continúa su diversificación. El grupo sale a bolsa en el Nasdaq en 2021 mediante una fusión con un vehículo de adquisición cotizado, o SPAC. En 2022, la adquisición de Golden Pacific Bancorp y la obtención de las autorizaciones regulatorias le permiten lanzar SoFi Bank. Este cambio le da acceso a depósitos bancarios para financiar parte de sus créditos, al tiempo que refuerza sus obligaciones prudenciales.
Una aplicación financiera y tecnologías para empresas
Para los particulares, SoFi ofrece, entre otros productos, préstamos personales, créditos hipotecarios y refinanciación de préstamos estudiantiles. Su aplicación también reúne cuentas corrientes y de ahorro, servicios de inversión y herramientas de seguimiento financiero. Algunas ofertas, especialmente en el ámbito de los seguros, se apoyan en socios. El objetivo comercial consiste en acompañar varias etapas de la vida financiera de un mismo cliente, en lugar de limitar la relación a un préstamo puntual.
El segundo pilar es tecnológico. Con Galileo, adquirida en 2020, SoFi dispone de una plataforma que permite, entre otras funciones, gestionar cuentas, tarjetas y transacciones para fintechs y otras empresas. La adquisición de Technisys en 2022 complementa esta oferta con software de núcleo bancario. Estas actividades entre empresas aportan una fuente de ingresos distinta de los intereses percibidos por los préstamos y dan al grupo acceso a mercados más allá de su clientela estadounidense de particulares.
¿Y ahora qué?
La trayectoria de SoFi depende de su capacidad para transformar la ampliación de su oferta en relaciones duraderas con sus clientes. La captación de depósitos, el uso regular de los servicios y el control de los costes de adquisición de clientes constituyen palancas importantes. Paralelamente, el grupo debe vigilar la calidad de su cartera crediticia, sensible al empleo, a los tipos de interés y a la situación financiera de los hogares.
En el ámbito de las infraestructuras, el reto consiste en convencer a bancos y fintechs de que modernicen sus sistemas con sus soluciones, pese a unos ciclos de decisión a menudo largos. SoFi deberá, por tanto, articular dos actividades con exigencias diferentes: un banco regulado, que asume riesgos financieros, y un proveedor tecnológico, del que se espera fiabilidad e integración de sus plataformas.