La creatividad es la clave de todo éxito empresarial. Desde que el humano es; crea, edifica, construye, innova. Solo o en grupo lo hace por cuestiones de supervivencia, de confort o para mejorar su día a día. Por ejemplo, la invención del teléfono permitió reducir las distancias permitiendo así recuperar tiempo de vida pasado en trayectos largos. Más tarde, siempre en relación con este mismo teléfono, Internet y más ampliamente el combo «blog + redes sociales» permitió liberar la creatividad y compartirla con una población que supera su entorno cercano (el teléfono no se quedó en su uso de transporte de voz: evolucionó). Sin embargo, al ver ciertos sitios web o aplicaciones, se constata una falta alarmante de creatividad: poco importa que el internauta pase un buen o mal momento, mientras el servicio exista. Usted crea su “Página de Facebook”, la famosa página de Facebook; ya sea por iniciativa propia o por consejo de personas que no son más expertas que usted en la materia, pensando que todo está hecho y que su actividad será conocida porque es vista por una treintena de personas. Entre esas personas, ha invitado a sus amigos de Facebook, sus amigos digitales, a dar “like” a su página, lo que da pocas personas interesadas en su actividad.
En este momento del artículo, le pido que mire el número de invitaciones a dar “like” a páginas que ha recibido y a las que no ha respondido.
Se impresionará al ver todas esas invitaciones… sin respuesta de su parte porque son como botellas al mar. Gustar de una página o la cuenta de una persona debe significar que el producto o el servicio le interesa y que el remitente se ha tomado el tiempo de explicarle esta actividad y le invita a formar parte de su aventura empresarial o artística.
Respecto a las personas que se quedan en la creación de una página en Facebook, lamento decirle con franqueza que no es muy creativo, porque si lo fuera, habría puesto en marcha una estrategia digna de ese nombre, creado un logo, visuales, un sitio con colores y una apariencia que se le parezcan. Mucho más que un escaparate digital, una interfaz que diga quién es usted e invite al diálogo. Puede contar su historia, la de sus productos y servicios, interactuar con los visitantes de su sitio, en pocas palabras: crear una comunidad. Esta última será su baluarte contra los intrusos, pero sobre todo estará allí para dar a conocer sus productos y, en última instancia, convertirse en los mejores embajadores de su marca. El storytelling es esencial y, por tanto, indispensable para cautivar la emoción.
¿Me sigue?
Ya no está solo y permite a otros crear contenido y co-crear con usted. Su empresa ya no es vista como una entidad inaccesible. Se ha convertido en una ciudad abierta e innovadora. La innovación tiene como piedra angular el intercambio de información y la convergencia de mentes. Su presencia digital será el relevo de su sitio y su complemento. Esto le permitirá jugar con su creatividad, en Instagram por ejemplo, creando publicaciones con los colores que son suyos y que permiten ser identificado y lograr la adhesión. Los hashtags vendrán a delimitar su universo y sus valores. Se trata aquí de contenido y su actividad digital solo vale por el contenido. Es este el que será leído, visto y compartido, y es únicamente él quien puede crear una relación emocional entre su marca, su empresa y las personas que componen su comunidad, las que están por venir. Para resumir, las personas que dan vida a su actividad interactuando con usted deben convertirse en parte integrante de su historia. Deben poder aportar su pluma. Es exactamente lo que debe hacer: suscitar la creatividad y los comentarios constructivos. ¡Aquí hablamos de storymaking y hablamos de comunidad!
Más ampliamente, su creatividad le llevará a no ir al terreno de un gigante como Amazon, sino más bien a responder de la manera más brillante a uno, o incluso a varios, puntos de dolor (pain points) que viven las personas desde hace décadas. Esta misma creatividad le impedirá gastar sumas colosales en publicaciones patrocinadas. Estas últimas, demasiado utilizadas, ya no le aportan gran cosa y, al contrario, le cuestan mucho: cuanto más hace, más aumenta el coste. Piense en el contenido, piense en usted y haga las cosas a su imagen: su tasa de conversión y sus resultados serán sorprendentes.
“Think Different”: eslogan bien conocido. Añado: “Think Creativity”


