HTC Corporation es un fabricante taiwanés de equipos electrónicos, históricamente asociado a los smartphones y ahora identificado principalmente con su ecosistema inmersivo VIVE. Su trayectoria ilustra las transformaciones del sector del hardware: diseño para otras marcas, desarrollo de productos de consumo y, posteriormente, búsqueda de oportunidades en mercados profesionales. Con presencia en htc.com, la empresa combina ingeniería de hardware, interfaces de software y servicios destinados a facilitar el uso de sus dispositivos.
De los dispositivos móviles al giro hacia la realidad virtual
Fundada en 1997 en Taiwán, HTC desarrolla inicialmente ordenadores de bolsillo y dispositivos móviles por encargo de sus socios. Se da a conocer con dispositivos que utilizan los sistemas operativos móviles de Microsoft, antes de comercializar más productos bajo su propia marca. En 2008, el HTC Dream, también vendido con el nombre de T-Mobile G1, se convierte en el primer smartphone Android comercializado.
La gama HTC One y la interfaz Sense contribuyen después a definir su identidad. Sin embargo, la competencia de Apple, Samsung y los fabricantes chinos debilita su negocio de telefonía. En 2018, Google culmina una operación que incluye, en particular, la incorporación de parte de los equipos de HTC que habían trabajado en los smartphones Pixel. Paralelamente, HTC invierte en realidad virtual: el primer visor VIVE, desarrollado con Valve, sale al mercado en 2016.
VIVE, un conjunto de equipos y servicios
Las actividades inmersivas de HTC abarcan varias categorías de equipos: visores conectados a un ordenador, modelos autónomos, dispositivos de seguimiento de movimientos y accesorios. Las familias VIVE Pro, VIVE Focus y VIVE XR ilustran esta diversificación. Según el producto, el objetivo es priorizar la calidad de la experiencia, la libertad de movimiento o la combinación de elementos digitales con el entorno físico.
El grupo no se limita a vender visores. También ofrece herramientas de gestión y despliegue para organizaciones, así como servicios de distribución de contenidos, entre ellos VIVEPORT. Su oferta se orienta a usos como la formación, la simulación, la visualización de proyectos o la colaboración a distancia. Estos mercados requieren una articulación entre hardware, aplicaciones y asistencia, a menudo con socios especializados.
HTC también mantiene su presencia en el mercado de los smartphones en algunos países. Sin embargo, esta actividad ya no ocupa el lugar que tenía cuando la marca figuraba entre los actores más visibles del ecosistema Android.
¿Y ahora?
La trayectoria de HTC depende en gran medida de la adopción de la realidad virtual y mixta más allá de los primeros usuarios. Frente a competidores como Meta y Apple, la empresa debe demostrar la pertinencia de sus equipos y la coherencia de su oferta de software. Los usos profesionales constituyen un eje de diferenciación, pero su desarrollo sigue ligado al coste total de los despliegues, a la comodidad de los visores y a la disponibilidad de aplicaciones útiles. El reto consistirá menos en multiplicar las promesas inmersivas que en demostrar beneficios medibles y fidelizar a las organizaciones que utilizan sus equipos.