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Geotermia profunda: ¿pueden las técnicas del petróleo cambiar las reglas del juego?

Geotermia profunda: ¿pueden las técnicas del petróleo cambiar las reglas del juego?
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Al adaptar la perforación horizontal y la estimulación de las rocas, empresas como Fervo Energy buscan producir electricidad disponible día y noche. Esta promesa aún se enfrenta a tres realidades del subsuelo: el coste de los pozos, la gestión del agua y el riesgo sísmico

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Al adaptar la perforación horizontal y la estimulación de las rocas, empresas como Fervo Energy buscan producir electricidad disponible día y noche. Esta promesa aún se enfrenta a tres realidades del subsuelo: el coste de los pozos, la gestión del agua y el riesgo sísmico

Una plataforma de perforación, tubos de acero, bombas potentes: el escenario recuerda a un yacimiento petrolífero. Sin embargo, aquí no se busca ningún barril. El objetivo es el calor de las rocas, a varios kilómetros bajo tierra. En este mes de septiembre de 2026, la geotermia profunda merece especial atención: las técnicas perfeccionadas por la industria de los hidrocarburos podrían ampliar su campo de acción. Fervo Energy encarna esta apuesta estadounidense. Pero entre una demostración convincente y un sector competitivo, aún quedan pozos por perforar y riesgos por controlar. Los logros fechados que se detallan a continuación constituyen hitos documentados; las perspectivas industriales siguen siendo proyecciones, no resultados consolidados.

El obstáculo no es solo el calor

La Tierra contiene una reserva de calor inmensa a escala humana. Pero también hay que poder aprovecharla a un coste aceptable. La geotermia eléctrica tradicional explota principalmente condiciones favorables: una roca caliente, un fluido presente de forma natural y una permeabilidad suficiente para hacerlo circular. Estas condiciones explican su implantación en regiones volcánicas o tectónicamente activas, desde Islandia hasta Kenia.

Los sistemas geotérmicos estimulados, a menudo designados por el acrónimo inglés EGS, buscan reducir esta limitación. Se perfora una roca caliente cuya circulación natural es insuficiente y después se mejora su permeabilidad mediante intervenciones en las fracturas. El agua inyectada se calienta en contacto con el subsuelo antes de ascender por otro pozo. En la superficie, su calor alimenta una instalación de producción eléctrica.

La idea no es nueva: se realizan experimentos desde hace décadas, especialmente en Estados Unidos y en Soultz-sous-Forêts, en Alsacia. La novedad radica en combinar esta experiencia geotérmica con herramientas industriales que han mejorado mucho su rendimiento en el sector del petróleo y el gas.

Qué toma Fervo de la perforación petrolera

La perforación horizontal permite prolongar un pozo lateralmente dentro de la capa objetivo. En lugar de atravesar brevemente la roca caliente, se aumenta la longitud disponible para los intercambios térmicos. La estimulación en varias etapas permite después actuar sobre distintos tramos del pozo. Los sensores, especialmente los de fibra óptica, ayudan a monitorizar las temperaturas y la circulación de los fluidos.

Fervo Energy marcó un hito concreto en 2023 con su Project Red, en Nevada. La empresa anunció que una prueba de circulación había demostrado un potencial de producción eléctrica de 3,5 megavatios. Posteriormente, el proyecto comenzó a suministrar electricidad a la red en el marco de la colaboración destinada a respaldar el abastecimiento de Google. Es una demostración importante, pero todavía no prueba que un despliegue masivo sea rentable.

Su proyecto Cape Station, en Utah, apunta a una escala muy distinta. En 2024, Southern California Edison anunció contratos por 320 megavatios procedentes de este desarrollo, con entregas previstas para más adelante. Estos compromisos comerciales muestran el interés de los compradores. Sin embargo, no deben confundirse ni con una potencia ya disponible ni con una garantía de cumplimiento de los plazos.

Una electricidad que no depende del viento

El atractivo para las redes eléctricas es evidente: el calor subterráneo sigue siendo accesible cuando desaparece el sol y deja de soplar el viento. Una central geotérmica bien diseñada puede producir de forma regular, siempre que lo permitan las paradas técnicas y el comportamiento del reservorio. Así, podría complementar las renovables variables y limitar ciertas necesidades de almacenamiento o de generación de respaldo con combustibles fósiles.

Esta continuidad interesa especialmente a la industria y a los operadores de centros de datos. Pero producción continua no significa flexibilidad ilimitada. Modular rápidamente una instalación depende de su diseño, de sus equipos de superficie y de las limitaciones del subsuelo. Por tanto, la geotermia no es automáticamente una batería natural que pueda cargarse y descargarse a voluntad.

El coste se decide en el fondo del pozo

Antes de vender el primer kilovatio hora, hay que financiar los estudios, las autorizaciones, los pozos, la estimulación, la central y la conexión a la red. La perforación concentra gran parte del riesgo: una campaña puede resultar cara antes de que se confirmen el caudal y la temperatura aprovechables. No basta con que una roca esté caliente; también debe permitir que circule suficiente agua sin exigir un bombeo excesivo.

Los promotores apuestan por el aprendizaje industrial. Perforar sucesivos pozos desde una misma plataforma, recurrir a los mismos equipos de trabajo, estandarizar los equipos: la fórmula recuerda a la de los hidrocarburos de esquisto. Fervo ha comunicado mejoras en la velocidad de perforación. No obstante, su alcance económico debe evaluarse a partir de series de pozos y a lo largo de toda la vida útil de la explotación, no solo sobre la base de un récord.

El subsuelo también impone sus diferencias. Las rocas cristalinas calientes desgastan las herramientas; las temperaturas ponen a prueba la electrónica, los cementos y las tuberías de revestimiento. Sobre todo, una red de fracturas mal distribuida puede crear un atajo: el agua regresa demasiado rápido, sin recuperar suficiente calor. El verdadero indicador es el coste de una producción duradera, una vez contabilizados el consumo de las bombas, el mantenimiento y las posibles nuevas perforaciones.

El agua circula, pero no desaparece del balance

En un sistema estimulado, el objetivo es reciclar la mayor parte del fluido entre la inyección y la producción. Esto no garantiza un circuito perfectamente estanco. Parte del agua puede perderse en la formación geológica; también es necesario llenar inicialmente el sistema y compensar ciertas pérdidas. La elección del sistema de refrigeración en superficie también cuenta: una solución por aire reduce las necesidades de agua, con contrapartidas en rendimiento y coste.

En el oeste de Estados Unidos, sometido a una fuerte presión sobre los recursos hídricos, esta cuestión adquiere una dimensión local y política. ¿De dónde procede el agua? ¿Qué volúmenes de reposición serán necesarios? ¿Puede utilizarse un recurso no potable sin provocar corrosión o depósitos? Hay que distinguir estas instalaciones de los sistemas geotérmicos de circuito cerrado, donde el fluido permanece en conductos estancos: sus limitaciones técnicas no son idénticas.

La sismicidad, una condición para la confianza

Inyectar un fluido modifica la presión en las fracturas y puede facilitar el deslizamiento de una falla. La mayoría de los eventos inducidos son de baja magnitud, pero el riesgo no puede descartarse por principio. La paralización del proyecto de Basilea tras los temblores de 2006 y, después, el terremoto de Pohang en 2017, asociado a un proyecto geotérmico estimulado, recuerdan las posibles consecuencias de una interacción inadecuada con el subsuelo.

La respuesta pasa por la selección de los emplazamientos, el conocimiento de las fallas, una monitorización sísmica previa y continua y, posteriormente, procedimientos que permitan reducir o detener la inyección. Estas medidas disminuyen el riesgo sin garantizar su ausencia, especialmente después de la interrupción de las operaciones. Publicar los datos, definir las responsabilidades e informar a los vecinos constituyen, por tanto, requisitos para la actividad industrial, no simples ejercicios de comunicación.

¿Y ahora qué? La próxima etapa será demostrar, en varios emplazamientos y durante varios años, que el caudal, la temperatura y los costes se mantienen bajo control. Si se confirma esta capacidad de reproducir los resultados, las técnicas petroleras podrían convertir la geotermia en un complemento fundamental de las energías renovables. De lo contrario, habrán servido sobre todo para ampliar un nicho. El veredicto dependerá menos de los anuncios de potencia que de la electricidad efectivamente suministrada, del agua consumida y de la confianza mantenida en torno a los pozos.

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