Nexperia ocupa un eslabón a menudo poco visible de la industria de los semiconductores: el de los componentes que conmutan la corriente, protegen los circuitos y realizan funciones lógicas básicas. Con sede en Nimega, en los Países Bajos, la empresa suministra, entre otros productos, diodos, transistores y circuitos integrados. Sus productos no realizan los cálculos complejos de un procesador, pero son indispensables para el funcionamiento de las placas electrónicas, desde los sistemas integrados de los automóviles hasta las fuentes de alimentación.
Un origen europeo, una trayectoria internacional
Nexperia se convierte en una empresa independiente en 2017, tras la venta de la actividad «Standard Products» de NXP a un consorcio de inversores. Sus raíces industriales se remontan a Philips, cuya división de semiconductores había dado origen a NXP. Esta filiación explica su implantación europea y su experiencia en la fabricación de componentes en grandes series.
En 2019, Nexperia pasa a estar bajo el control del grupo chino Wingtech. Desde entonces, su trayectoria se sitúa en la confluencia de las lógicas industriales y las preocupaciones por la soberanía tecnológica. El caso de la fábrica británica de Newport lo ilustra: adquirida en 2021, es objeto de una decisión británica que impone su venta por motivos de seguridad nacional. Su venta a Vishay se completa en 2024.
De los componentes discretos a la electrónica de potencia
La cartera de Nexperia incluye transistores MOSFET y bipolares, diodos, componentes de protección contra descargas electrostáticas, así como circuitos lógicos y analógicos. Estos productos responden a necesidades concretas: controlar una carga, limitar las pérdidas eléctricas, adaptar una señal o proteger una interfaz. En la automoción y la industria, su valor se basa tanto en sus prestaciones como en su fiabilidad, su cualificación y su disponibilidad a largo plazo.
El grupo combina diseño, fabricación de chips, ensamblaje y pruebas, con una organización repartida entre Europa y Asia. Sus instalaciones industriales incluyen Hamburgo y Mánchester, así como centros asiáticos dedicados a las etapas finales de producción. Este control de varios eslabones constituye un elemento importante de su modelo. Nexperia también desarrolla su oferta de electrónica de potencia, especialmente en torno al nitruro de galio y al carburo de silicio, materiales adecuados para determinadas aplicaciones que buscan una mayor eficiencia energética.
¿Y ahora?
La electrificación de los vehículos, la automatización industrial y la búsqueda de fuentes de alimentación más eficientes ofrecen mercados para sus componentes. Sin embargo, estas perspectivas siguen vinculadas a los ciclos de demanda, a la presión sobre los precios y a las decisiones tecnológicas de los clientes. Para Nexperia, el reto consiste en hacer evolucionar su catálogo sin perder las ventajas de sus productos estándar: costes controlados, tamaño reducido y producción reproducible. La seguridad del suministro y las limitaciones geopolíticas también influirán en sus decisiones industriales. Su trayectoria recuerda que la competencia tecnológica también se juega en los componentes básicos, y no solo en los procesadores avanzados.