Mendix Technology B.V. es una empresa neerlandesa del sector del software, especializada en el desarrollo de aplicaciones mediante herramientas visuales. Su plataforma low-code permite modelar interfaces, datos y procesos, manteniendo la posibilidad de añadir código para necesidades específicas. Presentada en mendix.com, su oferta se dirige a organizaciones que desean acelerar sus proyectos digitales sin desvincular la creación de aplicaciones de los requisitos de operación y gobernanza informática.
De Róterdam al grupo Siemens
Fundada en 2005 en Róterdam, Mendix se desarrolló en torno a una idea: acercar a los equipos de negocio y a los desarrolladores para reducir los plazos entre la expresión de una necesidad y la entrega de un software. El desarrollo visual constituye la base de este enfoque, con modelos que distintos perfiles pueden examinar y hacer evolucionar.
En 2018, Siemens adquirió la empresa. Esta adquisición situó a Mendix dentro de un grupo industrial y de software más amplio, donde la creación de aplicaciones puede complementar las herramientas de diseño, producción y gestión de operaciones. Sin embargo, su posicionamiento no se limita a la industria: la plataforma también se dirige a los servicios financieros, las administraciones públicas y otras organizaciones que afrontan la modernización de sus sistemas de información.
Una plataforma para construir y operar aplicaciones
Mendix cubre varias etapas del ciclo de vida del software: diseño, desarrollo, pruebas, despliegue y seguimiento de las aplicaciones. Su entorno Studio Pro permite, en particular, trabajar en los modelos de datos, las pantallas y la lógica de las aplicaciones. Los componentes reutilizables y los conectores facilitan la integración con bases de datos, servicios externos o software ya presente en la empresa.
Los usos incluyen los portales para clientes, las herramientas internas, las aplicaciones móviles y la digitalización de procesos que aún se gestionan por correo electrónico o mediante hojas de cálculo. La plataforma también puede servir para añadir una interfaz o un servicio en torno a un sistema existente, sin acometer de inmediato su sustitución completa.
El despliegue puede apoyarse en distintas infraestructuras en la nube o en entornos controlados por el cliente. Esta flexibilidad debe ir acompañada de un trabajo sobre los derechos de acceso, la calidad de los datos y el mantenimiento. El low-code reduce ciertas tareas de programación, pero no elimina las decisiones de arquitectura ni la necesidad de competencias técnicas cuando las aplicaciones se vuelven complejas.
¿Y ahora?
Para Mendix, el reto consiste en combinar la rapidez de ejecución con el control de un conjunto creciente de aplicaciones. La inteligencia artificial abre posibilidades de asistencia en el diseño y el desarrollo, pero también exige verificar los resultados generados y proteger la información utilizada.
Su pertenencia a Siemens ofrece oportunidades en la transformación digital industrial. No obstante, la continuidad de su adopción dependerá de criterios concretos: integración con el sistema de información, costes a lo largo del tiempo, rendimiento y capacidad de los clientes para hacer evolucionar sus aplicaciones. La portabilidad y la dependencia de la plataforma también siguen siendo aspectos que deben examinarse antes de cualquier despliegue a gran escala.