DXC Technology Company es una empresa estadounidense de servicios informáticos y software que trabaja principalmente con grandes empresas y organismos públicos. Su función consiste en mantener operativos sus sistemas existentes mientras acompaña su modernización. Aunque figura en la categoría de software, DXC se distingue de un proveedor tradicional: su modelo se basa en gran medida en la consultoría, la integración, la operación de infraestructuras y el mantenimiento de aplicaciones. Su sitio web corporativo es dxc.com.
Una empresa surgida de varias generaciones de servicios informáticos
DXC Technology nace en abril de 2017, tras la fusión de Computer Sciences Corporation, conocida por las siglas CSC, con la unidad Enterprise Services de Hewlett Packard Enterprise. Esta operación reúne una dilatada experiencia en externalización informática, aplicaciones empresariales y soporte de sistemas informáticos complejos. El grupo hereda así relaciones de larga trayectoria con sus clientes y un importante patrimonio tecnológico, parte del cual corresponde a entornos críticos difíciles de sustituir rápidamente.
En 2019, la adquisición de Luxoft refuerza sus capacidades en ingeniería de software y desarrollo digital. Esta filial aporta conocimientos especializados, en particular en los sectores de la automoción y los servicios financieros. La historia de DXC refleja así la evolución del mercado de los servicios informáticos, que ha pasado de grandes contratos de externalización a proyectos que combinan operaciones, nube y desarrollo de nuevos usos.
Operar, integrar y transformar los sistemas de información
Las actividades de DXC abarcan varias capas del sistema de información: infraestructuras, entornos en la nube, ciberseguridad, puestos de trabajo, aplicaciones y datos. El grupo puede encargarse de la gestión diaria de plataformas técnicas, modernizar aplicaciones heredadas o integrar soluciones ofrecidas por proveedores de software asociados. Trabaja, en particular, con tecnologías de Microsoft, Amazon Web Services, SAP y ServiceNow.
Este enfoque se dirige a organizaciones que deben conciliar la continuidad del servicio con la transformación. Para un banco, una aseguradora o una empresa industrial, migrar a la nube no significa necesariamente sustituir de inmediato todos los sistemas heredados. Por ello, DXC también trabaja en su interconexión, su protección y su evolución progresiva, dentro de arquitecturas a menudo híbridas.
El grupo también dispone de software sectorial, especialmente para el sector asegurador, así como de conocimientos especializados por sector que utiliza para adaptar los proyectos a las exigencias operativas y normativas de los clientes. A esta dimensión se suman los servicios relacionados con el análisis de datos y la inteligencia artificial, que requieren integrarse con los procesos y las herramientas ya utilizados.
¿Y ahora?
Para DXC, el reto consiste en hacer evolucionar su legado de externalización informática hacia servicios de modernización, sin descuidar la fiabilidad de las operaciones existentes. La nube, la automatización y la inteligencia artificial ofrecen oportunidades, pero también intensifican la presión sobre los costes y los modelos de facturación. Su capacidad para aprovechar sus conocimientos sectoriales, actualizar las competencias de sus equipos y demostrar los beneficios concretos de las transformaciones será determinante. En este mercado competitivo, la calidad de la ejecución sigue siendo tan importante como la promesa tecnológica.