Commvault Systems, Inc. es una empresa estadounidense de software especializada en la protección y recuperación de datos, con sede en Tinton Falls, Nueva Jersey. Con presencia en commvault.com, la empresa se dirige a organizaciones que necesitan preservar su información y mantener sus actividades pese a los incidentes informáticos. Opera en entornos que combinan centros de datos, aplicaciones SaaS y servicios de nube pública.
De Bell Labs a una empresa de software independiente
Los orígenes de Commvault se remontan a un proyecto desarrollado en Bell Labs a partir de 1988. La actividad se convirtió en una empresa independiente en 1996, que posteriormente salió a bolsa en el Nasdaq en 2006. Su desarrollo acompaña el aumento del volumen de datos y la diversificación de los sistemas informáticos: servidores físicos, virtualización y, después, infraestructuras híbridas y aplicaciones alojadas.
Históricamente asociada a las copias de seguridad empresariales, la compañía ha ampliado progresivamente su alcance a la gestión de copias, la automatización de las restauraciones y la protección contra los ciberataques. También ha desarrollado una oferta de copias de seguridad en modalidad SaaS, comercializada inicialmente bajo la marca Metallic, antes de agrupar más servicios bajo la marca Commvault Cloud.
De las copias de seguridad a la ciberresiliencia
El núcleo de la oferta consiste en crear copias utilizables de los datos y permitir su recuperación cuando sea necesario. Commvault cubre, entre otros elementos, bases de datos, máquinas virtuales, archivos y determinadas aplicaciones SaaS. Sus herramientas permiten definir políticas de retención, gestionar las operaciones de copia de seguridad y organizar la restauración desde una consola centralizada. Según sus necesidades, los clientes pueden utilizar su software en sus propias infraestructuras o recurrir a servicios gestionados en la nube.
El auge del ransomware otorga una importancia especial a la fiabilidad de las copias y a su separación de los entornos de producción. Commvault ofrece funciones de almacenamiento inmutable, detección de anomalías y preparación para la recuperación. El objetivo ya no es solo conservar los datos, sino disponer de puntos de restauración utilizables y procedimientos probados. Estas medidas complementan las herramientas de ciberseguridad sin sustituirlas.
En 2024, las adquisiciones de Appranix y Clumio reforzaron esta orientación. La primera aporta capacidades de reconstrucción de entornos en la nube; la segunda amplía la protección de datos en la nube pública, especialmente en Amazon Web Services.
¿Y ahora?
Para Commvault, el reto es acercar la protección de datos y la continuidad operativa. Restaurar archivos no siempre basta: una aplicación también depende de configuraciones, servicios y conexiones que deben restablecerse en el orden correcto. Por tanto, la capacidad de automatizar y probar esta recuperación constituye un eje de desarrollo concreto. En un mercado competitivo, la compañía también deberá responder a las expectativas de control de costes, facilidad de operación y elección de la ubicación de los datos. Su trayectoria dependerá de su capacidad para garantizar la coherencia de estas protecciones entre los sistemas heredados y los entornos en la nube.