¿Alguna vez ha consultado la página de Facebook o Twitter de su ciudad, su departamento o su región? Según el Barómetro de la comunicación local*, solo cuatro de cada diez ciudadanos siguen a sus entidades locales en las redes sociales. Entonces, ¿por qué 6 de cada 10 personas no lo hacen? Quizás la entidad local aún no tiene una cuenta de Facebook (¡y sí, eso todavía ocurre!) o quizás los ciudadanos no le ven la utilidad.
Lo digital: un desafío para las entidades locales. Lo digital está en todas partes, incluida la vida de la mayoría de los ciudadanos. 31 millones de franceses tienen una cuenta de Facebook, 12 millones están en Twitter, 10 millones en Instagram o incluso 8 millones en Snapchat. Invertir en estas herramientas para estar presente donde los ciudadanos son numerosos y están dispuestos al intercambio parece natural. Muchas entidades locales han dado el giro digital: la gran mayoría de las Regiones, el 70% de los Departamentos y la mitad de las ciudades prefectura están ahora en Facebook.**
¿Tienen en cuenta las entidades locales la especificidad de estas evoluciones? No siempre. Según La Gazette des Communes, algunas entidades todavía utilizan las redes sociales como un simple hilo RSS. Sin embargo, la particularidad de las redes sociales reside en las interacciones. Pedir la opinión de los ciudadanos, entablar un debate, responder a sus solicitudes en comentarios o mensajes privados, difundir vídeos en directo… Los medios sociales pueden ser una verdadera herramienta de proximidad y de democracia local directa. Asociar a los ciudadanos a través de las redes sociales es una forma de hacer que se involucren de otra manera en la vida de la ciudad, especialmente entre los jóvenes. Por lo demás, las redes sociales son un excelente medio para dar a conocer los activos de su territorio a nivel internacional.
¿A quién contratar? Para las entidades que han dado el giro digital, surge otra pregunta: ¿a quién contratar para animar esta presencia en redes sociales? En principio: un community manager… ¡pero aún hay que encontrar la joya rara! Debe estar dotado a la vez de una cultura territorial y administrativa, de capacidad de redacción, de un sentido político agudo, de una visión estratégica, de un espíritu de innovación, de una gran creatividad y de un perfecto dominio del funcionamiento y de las herramientas de gestión de redes sociales. Estos agentes deben, además, mostrar pedagogía para convencer de la utilidad de invertir en las diferentes redes, saber identificar los temas políticamente sensibles que requieren más concertación y, al mismo tiempo, comprometer y animar los intercambios con los usuarios. ¿Dónde se forman estas “navajas suizas”? Suelen ser perfiles atípicos. Provenientes del sector privado y “convertidos” en agentes públicos o agentes territoriales que dieron el giro digital un poco antes que los demás y se formaron… estos perfiles son híbridos, ya que se desarrollan en el cruce de mundos diferentes pero complementarios.
Como todos los perfiles en la encrucijada, tienen una gran ventaja: una gran capacidad de adaptación y de creatividad diaria en un entorno que a veces les resulta hostil. Por lo tanto, si invierte en una navaja suiza, utilice todas sus funcionalidades y no se limite al “sacacorchos”.
* http://barometrecomlocale.fr/
** La Gazette des Communes


