Qumulo, Inc. es una empresa estadounidense especializada en el almacenamiento y la gestión de datos no estructurados: imágenes, vídeos, documentos, resultados de simulaciones o archivos científicos. Con sede en Seattle, en el estado de Washington, se dirige a organizaciones que necesitan conservar y facilitar el acceso a grandes conjuntos de archivos. Su enfoque se basa en una plataforma de software que puede utilizarse en infraestructuras físicas y en nubes públicas.
Raíces en el almacenamiento distribuido
Fundada en 2012, Qumulo cuenta entre sus creadores con antiguos empleados de Isilon, especialista en almacenamiento de archivos adquirida por EMC. La empresa se construye en torno a una constatación: el aumento de los volúmenes no plantea únicamente un problema de capacidad. También complica la administración de las infraestructuras y la comprensión de los usos, especialmente cuando varios equipos comparten los mismos recursos.
Así, Qumulo desarrolla un sistema de archivos distribuido combinado con funciones de análisis. El objetivo es permitir a los administradores supervisar la ocupación del almacenamiento y el rendimiento sin multiplicar las herramientas adicionales. Inicialmente centrada en los centros de datos, la empresa ha ampliado progresivamente su oferta a la nube y a las arquitecturas híbridas.
Almacenar archivos, pero también comprender su uso
El núcleo de la oferta es una plataforma de almacenamiento de archivos capaz de distribuir los datos entre varios recursos. Es compatible con los protocolos NFS y SMB, utilizados habitualmente para compartir archivos en entornos Linux y Windows. Esta compatibilidad facilita su integración en flujos de producción existentes, sin exigir sistemáticamente que se reescriban las aplicaciones.
Qumulo también hace hincapié en la visibilidad operativa: consumo de capacidad, actividad de los usuarios e identificación de los archivos o directorios que utilizan los recursos. Esta información sirve para diagnosticar ralentizaciones, anticipar necesidades y distribuir mejor las cargas de trabajo. Las funciones de instantáneas y replicación complementan las posibilidades de protección y traslado de los datos.
Los despliegues pueden combinar equipos locales y servicios en la nube, especialmente en los entornos de Amazon Web Services y Microsoft Azure. Los casos de uso previstos abarcan la producción audiovisual, la investigación, las ciencias de la vida y la ingeniería, donde las aplicaciones manejan con frecuencia archivos de gran tamaño o colecciones numerosas.
¿Y ahora qué?
El desarrollo de la inteligencia artificial y del procesamiento analítico refuerza la importancia de que las aplicaciones puedan acceder a los datos no estructurados. Para Qumulo, esta evolución representa una oportunidad de desarrollo, pero también eleva las expectativas en materia de velocidad de transferencia, disponibilidad y control de costes.
Los próximos pasos dependerán, en particular, de su capacidad para simplificar los intercambios entre las infraestructuras locales y la nube, sin minimizar las limitaciones de transferencia o ubicación de los datos. Frente a los proveedores tradicionales de almacenamiento y los servicios nativos de los grandes proveedores de nube, la empresa deberá demostrar el valor operativo y económico de una plataforma común a varios entornos.