Keeper Security, Inc. es una empresa estadounidense de ciberseguridad con sede en Chicago. Conocida por su gestor de contraseñas, ha ampliado progresivamente su oferta para proteger los accesos empresariales. Sus programas abordan un problema transversal: proteger las credenciales que permiten acceder a las aplicaciones, las infraestructuras y los sistemas de información. Su sitio web es keepersecurity.com.
Una empresa nacida en torno a las contraseñas
Keeper Security fue fundada en 2011 por Darren Guccione y Craig Lurey. Su desarrollo se enmarca en la multiplicación de las cuentas digitales y los servicios en la nube, que dificulta la gestión manual de contraseñas distintas. La empresa ofrece una bóveda cifrada para guardar esta información y recuperarla en varios dispositivos. A esta base destinada a los usuarios se sumaron funciones de administración para las empresas y, posteriormente, herramientas dedicadas a los secretos de las aplicaciones y a las cuentas con privilegios elevados.
De las credenciales personales a los accesos sensibles
El gestor de contraseñas permite generar, almacenar y compartir credenciales en un entorno cifrado. Para las organizaciones, Keeper añade, entre otras funciones, políticas de seguridad, gestión de usuarios y mecanismos para compartir información entre compañeros de trabajo. El objetivo es limitar la reutilización de contraseñas y su circulación en documentos o mensajes insuficientemente protegidos.
La empresa destaca una arquitectura denominada de «conocimiento cero», diseñada para que el proveedor no pueda leer el contenido de las bóvedas. El cifrado y el descifrado de los datos de la bóveda se realizan en el lado del cliente. Sin embargo, este enfoque no exime a los usuarios de proteger sus dispositivos y configurar correctamente sus métodos de autenticación.
Más allá de la bóveda, Keeper Secrets Manager está orientado a los secretos utilizados por las aplicaciones y los equipos técnicos, como las claves de API o las credenciales de servicios. La oferta KeeperPAM se centra en la gestión de accesos privilegiados: combina varias funciones de control de acceso, gestión de secretos y supervisión de sesiones remotas. Estas herramientas se dirigen especialmente a los administradores y a los proveedores de servicios que trabajan con recursos sensibles. Las integraciones con los entornos de identidad existentes facilitan su incorporación a los sistemas de información.
¿Y ahora?
La trayectoria de Keeper ya va más allá del mero almacenamiento de contraseñas. Su reto es aunar la protección de las identidades humanas y la de las credenciales técnicas en infraestructuras cada vez más distribuidas. El desarrollo de las claves de acceso, o passkeys, también está transformando los usos a los que deben responder los gestores. Para Keeper, la diferenciación dependerá especialmente de la sencillez del despliegue, la calidad de las integraciones y la capacidad de controlar los accesos sensibles sin complicar excesivamente el trabajo diario. La confianza en la arquitectura de seguridad seguirá siendo igual de determinante.