Fireblocks proporciona las herramientas técnicas necesarias para la gestión institucional de activos digitales. Con sede en Nueva York, esta fintech estadounidense se centra en la capa de infraestructura, en lugar de vender criptomonedas a particulares. Su plataforma combina la protección de monederos, el control de transacciones y las conexiones con los actores del ecosistema blockchain. El objetivo: permitir a las organizaciones desarrollar servicios financieros digitales sin tener que construir por sí solas toda su arquitectura de seguridad.
Una empresa con raíces en la ciberseguridad
Fundada en 2018 por Michael Shaulov, Idan Ofrat y Pavel Berengoltz, Fireblocks tiene sus orígenes en la ciberseguridad. Sus fundadores identificaron un obstáculo para la adopción profesional de los criptoactivos: la dificultad de proteger los medios de acceso a los fondos y, al mismo tiempo, garantizar transferencias regulares entre monederos, plataformas y contrapartes. En este entorno, una vulneración de las claves criptográficas puede provocar pérdidas difícilmente reversibles.
Por ello, la empresa desarrolló una infraestructura que combina protección criptográfica y procedimientos operativos. Su expansión acompaña el interés de las entidades financieras por los activos digitales, más allá de la compraventa de bitcoins. En 2022, la adquisición de First Digital, especializada en pagos con activos digitales, reforzó su posicionamiento en los usos comerciales y los servicios de pago.
Proteger los monederos y organizar los flujos
La tecnología de Fireblocks se basa, en particular, en la computación multipartita, o MPC. Este enfoque distribuye el proceso de firma criptográfica entre varios componentes, en lugar de hacer que cada transacción dependa de una clave completa accesible en un único lugar. Se complementa con reglas de autorización: una organización puede definir qué empleados intervienen, qué aprobaciones se requieren y a qué destinos pueden enviarse los fondos.
La plataforma también ofrece interfaces de programación de aplicaciones para integrar estas funciones en aplicaciones y sistemas financieros existentes. Permite gestionar distintos activos en varias cadenas de bloques y conectarse con contrapartes dentro de Fireblocks Network. Según el proyecto, sus herramientas sirven para poner en marcha una oferta de custodia, gestionar una tesorería en criptoactivos u organizar pagos con stablecoins.
Fireblocks también desarrolla capacidades de tokenización, es decir, de representación de activos mediante tokens digitales. Su función sigue siendo la de un proveedor tecnológico: utilizar su infraestructura no exime a un cliente de sus obligaciones regulatorias, sus controles de cumplimiento ni su propia gestión de riesgos.
¿Y ahora qué?
Las perspectivas de Fireblocks dependen, en particular, del desarrollo de las stablecoins, la tokenización y los servicios blockchain ofrecidos por los bancos. Para convertir estos usos en actividades sostenibles, el reto va más allá de la seguridad de las claves: es necesario garantizar la integración con los sistemas existentes, la trazabilidad de las operaciones y la adaptación a los marcos regulatorios locales. En un mercado competitivo, su capacidad para simplificar esta complejidad será determinante, sin eliminar los riesgos propios de los activos y las redes utilizados. Sitio web: fireblocks.com.