Figure AI desarrolla robots humanoides capaces de desplazarse, manipular objetos y ejecutar instrucciones. Instalada en Sunnyvale, California, esta empresa estadounidense apuesta por una idea sencilla, pero técnicamente exigente: adaptar las máquinas a los espacios de trabajo existentes en lugar de rediseñar por completo esos espacios en torno a ellas. Su proyecto combina mecánica, electrónica, percepción y aprendizaje automático, dando prioridad a las tareas industriales repetitivas o físicamente exigentes.
Una empresa nacida en la nueva ola de humanoides
Figure AI fue fundada en 2022 por Brett Adcock, un emprendedor conocido especialmente por haber cofundado Archer Aviation, especializada en aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje verticales. La empresa se constituyó reuniendo conocimientos especializados en robótica e inteligencia artificial, en un contexto de renovado interés por las máquinas de propósito general.
La empresa ha presentado varias generaciones de prototipos, entre ellos Figure 01 y, posteriormente, Figure 02, presentado en 2024. También ha atraído a inversores tecnológicos, entre ellos Microsoft y Nvidia. Estos apoyos le permiten financiar un desarrollo costoso, que exige avanzar simultáneamente en el hardware, el software y las capacidades de fabricación. Sin embargo, no garantizan la rentabilidad futura de los robots.
De la manipulación de objetos a las tareas en fábrica
El robot humanoide constituye la parte visible del proyecto. El principal reto reside en su capacidad para percibir una situación, comprender una instrucción y producir los movimientos adecuados. Figure trabaja especialmente en las manos articuladas, la coordinación de los gestos y el aprovechamiento de las imágenes captadas por las cámaras integradas. El objetivo es reducir la programación específica necesaria para cada nueva tarea.
Presentado en 2025, su sistema Helix se inscribe en este enfoque: combina visión, lenguaje y acción para dirigir comportamientos robóticos a partir de instrucciones. Este enfoque busca una mayor versatilidad que la de los autómatas especializados. No obstante, las demostraciones deben distinguirse de un funcionamiento autónomo, fiable y prolongado en un entorno de producción.
En 2024, Figure anunció un acuerdo con BMW para explorar el uso de sus humanoides en la fábrica de Spartanburg, en Carolina del Sur. Las pruebas realizadas allí se centraron en la manipulación de piezas. Este entorno industrial permite evaluar el interés práctico de la tecnología frente a las exigencias de ritmo de producción, precisión y seguridad propias de la industria automotriz.
¿Y ahora?
El paso del prototipo a un equipo utilizable a gran escala sigue siendo el principal desafío. Figure deberá demostrar la disponibilidad de sus robots, su facilidad de mantenimiento y un coste de uso compatible con las necesidades de los clientes. La seguridad en el contacto con los trabajadores será igualmente determinante.
La asistencia a domicilio ampliaría considerablemente los usos posibles, pero añadiría situaciones menos previsibles que las de una fábrica. Para Figure AI, el progreso se medirá, por tanto, menos por la fluidez de una demostración que por la repetición de tareas útiles, en condiciones reales y con una supervisión bien gestionada.