EPAM Systems, Inc. es una empresa estadounidense de servicios digitales cuya sede se encuentra en Newtown, Pensilvania. Posicionada en el sector del software, actúa principalmente como socio de diseño y desarrollo, más que como proveedor de soluciones estandarizadas. Sus clientes le confían tanto el desarrollo de productos digitales como la transformación de aplicaciones existentes, el aprovechamiento de datos o la modernización de plataformas tecnológicas.
Una historia arraigada en la ingeniería de software
Fundada en 1993 por Arkadi Dobkin y Leo Lozner, EPAM creció conectando las necesidades de clientes occidentales con capacidades de ingeniería establecidas especialmente en Europa del Este. Esta organización internacional constituye uno de los fundamentos de su modelo: reunir equipos especializados para crear y hacer evolucionar software destinado a usos profesionales.
Su salida a la Bolsa de Nueva York en 2012 marca un hito en su expansión. A través de su crecimiento y sus adquisiciones, el grupo ha ampliado su ámbito de actividad a la consultoría y al diseño de experiencias. Busca así intervenir en fases más tempranas de los proyectos, desde la definición de las necesidades hasta la implementación técnica y el seguimiento de los servicios desplegados.
De la consultoría a las plataformas digitales
Las actividades de EPAM abarcan el desarrollo de aplicaciones a medida, la ingeniería de productos de software, la computación en la nube, los datos y la inteligencia artificial. También incluyen el diseño de interfaces y de recorridos de usuario. El grupo trabaja para varios sectores, entre ellos los servicios financieros, la salud, las ciencias de la vida, el comercio, los medios de comunicación y la industria.
En la práctica, sus encargos pueden consistir en sustituir una aplicación antigua, construir una plataforma de comercio electrónico, conectar sistemas heterogéneos u organizar el acceso a los datos de una empresa. Estos proyectos exigen tanto comprender los procesos de negocio como dominar las arquitecturas técnicas, la seguridad y las limitaciones operativas.
EPAM combina equipos cercanos a los clientes con centros de desarrollo internacionales. Este modelo permite movilizar distintas especialidades, pero exige una coordinación sostenida entre países y husos horarios. Su propuesta se basa en su capacidad para hacerse cargo de proyectos complejos a largo plazo, más allá de la mera provisión de desarrolladores.
¿Y ahora qué?
La inteligencia artificial generativa abre dos frentes de trabajo para EPAM: integrar nuevas funciones en las herramientas de sus clientes y hacer evolucionar sus propios métodos de desarrollo. El reto será convertir las experimentaciones en aplicaciones fiables, cumpliendo los requisitos de confidencialidad, gestión de costes y control de los resultados.
El grupo también debe afrontar las decisiones presupuestarias de las empresas y los riesgos asociados a su presencia internacional. En este contexto, la modernización de los sistemas existentes sigue siendo una oportunidad de negocio importante. La capacidad de demostrar beneficios operativos medibles, en lugar de multiplicar las pruebas de concepto, debería influir en la selección de los proveedores de servicios.