[show-team ids=’18169′ url=’active_new’ layout=’grid’ style=’img-square,img-white-border,text-left,img-left,normal-float,card-theme’ display=’photo,freehtml,location,name’]
¿Ha consultado alguna vez la página de Facebook de su ayuntamiento, diputación o gobierno regional? Según el Barómetro de la comunicación local*, solo cuatro de cada diez ciudadanos siguen a sus administraciones locales en las redes sociales. ¿Por qué el 60% no lo hace? Quizás porque la administración local aún no tiene cuenta en Facebook (parece increíble, ¡pero aún existen!) o simplemente porque los ciudadanos no ven un interés particular en ello.
El espacio digital: un nuevo reto para las administraciones locales. Las tecnologías digitales están en todas partes, incluida la vida cotidiana de la mayoría de los ciudadanos. 31 millones de franceses tienen cuenta en Facebook, 12 millones en Twitter, 10 millones en Instagram y 8 millones en Snapchat. Utilizar estas herramientas para unirse a espacios virtuales donde muchos ciudadanos están activos y abiertos al diálogo parece natural. Por ello, muchas administraciones se han pasado al 2.0: la mayoría de las regiones francesas, el 70% de los departamentos y la mitad de las capitales de provincia están hoy en Facebook.**
¿Tienen en cuenta las administraciones locales las particularidades de estos cambios? No siempre. Según la «Gazette des Communes», algunas administraciones siguen usando las redes sociales como un simple canal RSS. Sin embargo, la característica específica de las redes es su interactividad. Pedir la opinión de los ciudadanos, iniciar debates, responder preguntas en comentarios o mensajes privados, compartir vídeos en directo… Las redes sociales pueden ser una herramienta real para establecer contactos directos y desarrollar la democracia local. Además, son un medio excelente para promocionar las fortalezas del territorio a nivel internacional.
¿Nuevas contrataciones? Las administraciones que dieron el paso hacia las redes sociales se enfrentan a otra pregunta: ¿quién debe coordinar y gestionar los nuevos perfiles? Normalmente, un community manager… ¡el reto ahora es encontrar a la persona adecuada! Debe conocer la cultura de la administración local, tener excelentes dotes de redacción, sensibilidad política, visión estratégica, espíritu innovador, gran creatividad y un dominio perfecto de las herramientas de gestión. Estos servidores públicos también deben tener espíritu pedagógico para convencer a los responsables de unirse a tal o cual red, saber identificar temas políticamente sensibles… y al mismo tiempo gestionar el diálogo con el ciudadano. ¿De qué universidad salen estas «navajas suizas»? Generalmente son perfiles «mixtos». Personas que vienen del sector privado a la administración o funcionarios autodidactas que aceptaron el reto 2.0 antes que los demás… son perfiles «híbridos» desarrollados en el cruce de dos mundos diferentes pero complementarios.
Como todos los perfiles poco comunes, tienen una ventaja importante: capacidad de adaptación diaria y creatividad en entornos a veces hostiles. Quienes inviertan en una «navaja suiza» deberían usar todas sus funciones y no limitarse solo al «sacacorchos».
* http://barometrecomlocale.fr/
** La Gazette des Communes


